Demonios Americanos

¿Alguna vez te has preguntado qué le pasa a un niño sin cuidados en una cultura secular impulsada por el materialismo y vacía de integridad? David tiene ahora 22 años, nació y creció como cristiano nominal en la parte sur de los Estados Unidos.

Cuando era adolescente, entró en el sombrío mundo de lo oculto, a través de un portal en su computadora. Lo que ahí vio David eventualmente lo regresó a los brazos de la Iglesia, a través de un buen sacerdote y una asombrosa parroquia, cuyos nombres no podemos decir para proteger la identidad real de David.

¿Qué puede hacer un sacerdote fiel y el apoyo de una parroquia contra una subcultura juvenile viciosa? Lee la historia.

REGINA: ¿Cómo describirías el hogar en que creciste?

Lo último que supe de mi padre es que aun trabajaba en la construcción. Mi madre trabaja en una fábrica. Se divorciaron cuando yo tenía 15 años. Mi padre era un tirano. Yo vivía constantemente con miedo de él y había peleas constantes entre mis padres. Fue horrible. Tuve muy poca enseñanza religiosa en mi vida. Mis padres no sentían el compromise de ir a la Iglesia. Hice la escuela de Biblia tal vez un verano, pero eso fue todo.

 

 

REGINA: ¿Y la escuela?

Todos los días abusaban de mí. Intenté todo para gustarle a la gente, pero luego de un tiempo me di por vencido. Era pobre y no tenía la mejor higiene. Vestía ropas baratas y era socialmente extraño.

 

REGINA: ¿Qué hacías para divertirte?

Los videojuegos no eran muy atractivos para mí, no podía pagarlos. Otros chicos hablaban de eso siempre. Mi adicción era el internet. En ocasione iba a la escuela habiendo dormido solamente media hora.

REGINA: ¿Tus padres tenían una idea de en qué te estabas metiendo?

No.

REGINA: ¿Crees que se hubieran preocupado si lo hubieran sabido?

Tal vez, pero siempre estaban ocupados en sus cosas. Mi papá estaba viviendo con su novia. Mi mamá estaba tratando de rehacer su vida, viviendo con mi abuela.

REGINA: ¿Cuál fue tu primer contacto con el satanismo? ¿sabías lo que era?

El satanismo es una gran parte de la subcultura Wicca. No sabía realmente que era. Básicamente lo hacíamos porque el Dios cristiano era malo y no se preocupaba por nosotros, eso creíamos.

REGINA: Cuando conociste a las otras personas ¿supiste que habían sido abusados?

Oh sí, todos éramos marginados. Abusados por los compañeros, maestros, padres, etc. Nos sentíamos no queridos, así que estábamos unidos. El acoso era algo frecuente para muchos de nosotros, no para mí, pero era común escuchar sobre él.

REGINA:  ¿Cuánto pasó antes de que conocieras a esa gente en la vida real?

En la escuela nunca fui bueno para hacer amigos.

 

REGINA: ¿Las drogas eran parte de este estilo de vida?

Sí, la gente hablaba sobre fumar marihuana, tomar pastillas, beber. Yo nunca lo hice, pero escuché mucho de eso.

REGINA:  Mencionaste que “estaban expuestos al cybersexo, pornografía, derechos de los homosexuales y luego les decían a todos que los querían” – eso suena a que el sexo es un motivador poderoso para que los adolescentes se involucraran en todo esto.

Sí, ellos son por lo general tímidos o sienten que nadie los quiere en la escuela o la universidad, así que se refugian en salas de chat.

REGINA:  ¿Alguna vez viste evidencia de coerción para tener sexo?

Sí, los chantajes eran comunes. Los chicos trataban a las chicas como si realmente las quisieran, luego guardaban las pantallas con actividad sexual.

REGINA:  ¿Fuiste testigo de que alguno de ellos se involucrara en sexo por dinero? ¿Con adultos?

A veces las chicas se involucraban en eso por tarjetas telefónicas o tarjetas de regalo o en sitios web de sexo. Era común entre chicas de 18 años. A veces las chicas más jóvenes se involucraban románticamente con hombres mayores.

REGINA:  ¿Crees que la prostitución organizada obtiene trabajadoras en estos sitios web?

No me sorprendería.

REGINA:  Mencionaste que hay gente en estos sitios web que convence a las chicas de que “las quieren, que las protegen del cristianismo porque Cristo es el enemigo”. ¿Quiénes son esas personas? ¿Gente mayor?

Sí, el cristianismo es odiado porque se destaca su visión sobre el sexo, la moral y la vida. El cristianismo dice “no, tu no haces las reglas, tienes un Rey celestial que está a cargo”. Todo lo tradicional es visto como basura y de alguna forma malo y que arruinará sus vidas. Muchas veces dicen “Oh no, evita esas cosas de Jesús. Él quiere tenerte controlado y evitar que seas tu mismo”.

 

REGINA:  Pareciera que este estilo de vida de alguna forma hace que la gente se sienta mejor con ellos mismos, y que su forma de vestir y su comportamiento es algún tipo de desafío. ¿Qué rol juega el coraje en todo esto?

Sí, ellos sienten que es su cultura y su hogar. Quieren rebelarse contra sus abusadores. Quieren decir “no nos detendremos por ti, somos mejor que tú”.

REGINA:  Los cultos son típicamente señuelos para que la gente entre y entonces hagan cosas repugnantes para probar su lealtad. ¿Viste algo así?

Sí, la gente joven sacrificaría gustosamente su moral para ser parte del club.

REGINA:  ¿Por qué la cristiandad es el enemigo? ¿Por qué no otras religiones como el Judaísmo, el Islam, etc?

Bueno, para ponerlo tan francamente como pueda, porque el cristianismo -mejor aún, el catolicismo- tiene una postura por la tradición, el honor y la verdad. Estos cultos online tienen una postura hacia la perversión, el egoísmo y las mentiras.

REGINA:  ¿Viste alguna evidencia de organización política, por ejemplo el movimiento LGTB, cuando estuviste involucrado en esta vida?

Sí, matrimonios gay, legalización de las drogas y el aborto. Todo eso era super apoyado.

REGINA: Mencionaste que “hay sitios web llenos de gente de veintitantos años que empezaron a los 13 y tuvieron una educación moderadamente cristiana”. Suena a que estos jóvenes se iniciaron en esto cuando sus padres pagaban por sus computadoras y acceso a internet. ¿Cómo pueden los padres saber si está sucediendo esto?

En la mayoría de los casos es posible verlo. Si sus hijos están vistiendo más oscuro o usando ropa extraña casi toda negra, o hacen cosas sombrías, malvadas que rayan en cosas que dan miedo. Eso es una señal. Su actitud cambia también. Si se vuelvan apáticos a cosas que antes les gustaban, hacia su familia, se vuelven menos sociales, empiezan a perder el interés en la escuela y en el futuro… todo eso son señales de alerta.

REGINA: ¿Cómo deberían reaccionar los padres?

Deber ser amables, amorosos. Hablar con sus hijos, porque si los regañan se van a rebelar.

REGINA: ¿Y qué deben hacer los padres?

Convertir la casa en una especie de monasterio. Quitarles los electrónicos si es necesario, pero no abandonar a sus hijos. Quererlos hasta el cielo.

REGINA:  ¿Qué te hizo dejar esa vida?

La Eucaristía. Por el amor a mi Madre Santísima en mi corazón y el amor a mi Padre en el cielo.

REGINA:  ¿Cómo encontraste a la Iglesia Católica? ¿Qué te llevó a la Fé?

Mi abuelo fue un católico distanciado y yo nunca creí lo que los evangélicos decían, cosas como “sólo di una oración y serás salvo” o “sólo cree”. Eso no era bíblico. Mi Señor dijo “coman mi cuerpo y beban mi sangre” – no coman críticas y chismes. Vi mucho a la Madre Angélica cuando empecé a volverme adolescente, así como “La vida en la roca” (programa de EWTN), así que estaba un poco demasiado mimado para ser evangélico.

REGINA:  ¿Cuál fue la reacción de tus amigos satánicos y de tus padres?

En el punto en que yo regresé a la fe, ya los había perdido a todos. Me volví un poco loco por Cristo y queriendo saber la verdad, así que me dejaron. A mi mamá le pareció bien. Mi papá… ni siquiera sé cómo se siente respecto a esto, ya no hablamos más. Lo amo, pero no puedo forzarlo a que regrese a mi vida. Todo lo que puedo hacer es amarlo.

REGINA:  ¿Cuándo te convertiste? ¿Qué educación religiosa has tenido?

Mentalmente tomé una decisión sobre el asunto medio mes antes de que Benedicto renunciara, pero oficialmente en la Pascua de 2014. Conocía el material del rito de iniciación cristiana para adultos lo suficientemente bien. He estudiado el catecismo, leído buenos libros católicos y visto videos católicos en Youtube. Mi bautizo fue un exorcismo suficiente para mí. Quiero decir, no soy un santo aun, pero estoy en el camino. Espero y rezo.

REGINA: Estás pensando en una vocación religiosa. ¿Qué órdenes has visto?

Me gustan los Jesuitas pero algo me ha preocupado de cómo se dirige la orden. Realmente quisiera ser un simple sacerdote diocesano y propagar la restauración de la fe tradicional y la moral. Pero estoy abierto a cualquier cosa que el Señor quiera que haga, aun si no me gusta, aún si es incómoda. No se puede ir al cielo en cama de plumas.

La Virgen Milagrosa de México

Nuestra Señora de San Juan de los Lagos

Por Teresa Limjoco

Fotos: Beverly Stevens

 

Ella los congrega. En el centro de México, al noroeste de Guadalajara, el Segundo el segundo santuario más visitado de México recibe millones de mexicanos cada año.

Aun el observador más cansado se sume en un respetuoso silencio, viendo a los mexicanos –casi siempre avanzando de rodillas—pedir por la intercesión y protección de esta estatua de la Virgen María del Siglo XVI.

 

¿Mera superstición?  ¿Entonces por qué el día de hoy las paredes están llenas de exvotos? ¿Qué está pasando aquí?

En 1542, el padre español Miguel de Bologna, trajo una estatua de la Virgen de la Inmaculada Concepción a Jalisco, conocido entonces como San Juan Bautista Mezquititilán, habitado por los indios nochiztlecas. Una pequeña capilla con techo de paja fue su primer hogar.

Ana Lucia y la Virgencita

Por 1623, una pareja de indígenas ancianos, Pedro Antes y su mujer Ana Lucía, fueron los custodios de la estatua y de la capilla. Ana Lucía veneraba la imagen, teniendo una gran devoción a la Santa Virgen María. Ella decía que tenía conversaciones con Nuestra Señora,  aunque la mayoría de la gente pensaba que Ana Lucía quería engañarlos.

LA SACRISTÍA DE LA BASÍLICA EN NUESTROS DÍAS, CON PINTURAS DE LOS MILAGROS DE LA VIRGENCITA: Cien años después de la que estatua vino de España, sin embargo, casi había sido olvidada. No se encontraba más sobre el altar, sino en la sacristía, donde sólo la viejecita Ana Lucía le ponía atención.

En 1623, una familia de acróbatas de circo visitó el pueblo. Como artistas del trapecio, el padre, la madre y sus dos hijas deslumbraron a la audiencia al casi volar por los aires con el astuto uso de cuerdas. Para hacer el acto más emocionante, en el suelo se colocaron espadas y dagas apuntando hacia arriba.

Un día, durante una función, su hija de 6 años cayó y fue mortalmente herida por una cuchilla. Los padres no pudieron salvar a la niña y prepararon su cuerpo para el funeral en la capilla de Nuestra Señora de San Juan. En la capilla, Ana Lucía, de 78 años conoció a los dolientes padres. Tocada por una profunda piedad, les aconsejó creer en la Virgencita, que podría regresarles a su hija.

Ana sacó la estatua de la sacristía, la colocó a una del cuerpo sin vida de la niña y comenzó a orar. Momentos después, notaron movimiento dentro de la mortaja. Abrieron la misma y encontraron a la niña viva y completamente curada. En ese tiempo, la estatua, que estaba hecha de pasta de Michoacán (una mezcla de pegamento y tallos de maíz) estaba en un estado precario. El padre de la niña, agradecido, ofreció llevar la estatua a Guadalajara para que la restauraran. El sacerdote dio su permiso y envió dos indígenas de la villa para que acompañaran la estatua.

Cuando llegaron a Guadalajara, un hombre se les acercó, preguntando si necesitaban a alguien para reparar la santa estatua. Les ofreció sus servicios y como el precio era bueno, le dieron la estatua al extraño para que la reparara. Pocos días después, regresó con la estatua bellamente restaurada. Luego de eso se fue y su identidad ha sido un misterio desde entonces.

 

EX VOTO AGRADECIENDO A LA VIRGEN POR LA SALUD DE UN NIÑO QUE NACIÓ GRAVEMENTE ENFERMO:  Por 1631, la devoción a la imagen milagrosa creció muchísimo. por lo que un santuario más grande tuvo que ser construido.

LA VIRGENCITA APARECE EN UN HOSPITAL MODERNO: En 1678, el Obispo de Guadalajara ordenó que se llevara un registro de todos los Milagros atribuidos a la imagen.

Toda esta información fue registrada por Nicolás de Arévalo. Ahora, los fieles crean ex-votos contando la historia de los Milagros atribuidos a la Virgencita.

Diseñada en un estilo barroco mexicano con una fachada decorada y muros bajos de las torres sin adornos, la basílica se completó casi 60 años después.

La milagrosa estatua está sobre una plataforma con una luna creciente que mira hacia arriba. Mide cerca de un pie de altura y su rostro es suave, ligeramente oscura y delicadamente esculpida. El cabello es café oscuro y cae hacia atrás desde la cara. Sus grandes ojos café oscuro están demasiado detallados para ser una imagen tan pequeña. Sus manos están unidas en oración con sus delicados dedos un poco separados. Esta vestida con un vestido bajo un manto azul, representando a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción.

El 15 de agosto de 1904, la estatua fue coronada litúrgicamente por el Arzobispo de Guadalajara, don José de Jesús Ortiz. Basados en la gran devoción a Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, la edad de la estatua y los muchos milagros atribuidos a la intercesión de Nuestra Señora, la autorización fue concedida por el Papa San Pio X. La corona de oro usada en la ceremonia pesa casi tres kilogramos y mide 18 centímetros de alto. Esta incrustada con diamantes, zafiros y esmeraldas, casi 200 en total.

Otra característica excepcional de la estatua es su increíble longevidad. Hecha de tallos de maíz y pegamento, debió haberse deteriorado hace muchos siglos. El día de hoy, permanece en excelentes condiciones.

 

AUNQUE LA BASILICA ESTA CASI SIEMPRE LLENA, al final de enero, cada año hay peregrinaciones que llevan a más de un millón de personas de todo México a ver a su Virgencita.

FUENTES:
http://www.roman-catholic-saints.com/our-lady-of-saint-john.html

http://www.renewamerica.com/columns/abbott/140220
https://www.trinitystores.com/store/read-more/our-lady-san-juan-de-los-lagos

Cura Bribón

El George Washington de México

por Beverly Stevens

Crédito Fotográfico: Beverly Stevens y Wikipedia

Es un insólito George Washington. El nombre del ‘Padre de México’ se encuentra por todas partes: en letreros de calles, en los billetes de 1,000 pesos y, de hecho, en un estado entero. Coronado con laureles, con frecuencia vestido como senador romano, monumentales estatuas de Hidalgo presiden sobre plazas en pueblos y en glorietas por todo México.

Miguel Hidalgo es una figura emotiva, celebrado en la historia oficial de México y curiosamente aclamado como ‘un padre tres veces: padre religioso, padre de numerosos hijos ilegítimos y padre de su país.’

Aún más impactante, entonces, es descubrir que este hombre fué un cura bribón que encabezó un ejército de insurgentes asesinos en la parte central de México en 1809, atacando ciudadanos desarmados y cometiendo atroces crímenes de guerra. Al final, la afortunadamente breve carrera bélica de dos años de Hidalgo terminó de manera infame frente a un batallón de fusilamiento en 1811

¿Quién fué Hidalgo y por qué es celebrado en México hoy en día? La respuesta a esta pregunta revela en gran parte la lucha por el poder en México, el papel de la Iglesia y, efectivamente, cómo México se entiende a sí mismo y su historia.

Cuestión de Énfasis

Todo es cuestión de énfasis, como el extranjero rápidamente aprende en México. Oficialmente hablando, a Miguel Hidalgo se le describe como una figura un tanto marginada -un ‘criollo’ con menos derechos que los ciudadanos nacidos españoles- que se convirtió en sacerdote y profesor de seminario. Perseguido por sus ideas liberales, según la historia oficial, Hidalgo fue ahuyentado de su posición académica al rural pueblo de Dolores, Guanajuato donde, profundamente conmovido por las dificultades de los pobres, se radicalizó. Trató de ayudar a los pobres enseñándoles a cultivar la aceituna y la uva, pero en México, estos cultivos eran desaprobados o prohibidos por las autoridades debido a las leyes de importación españolas. En 1810 predicó desde su púlpito el famoso ‘Grito de Dolores’, convocando al pueblo a proteger el interés de su Rey Fernando VII (a quien Napoleón mantenía cautivo), sublevándose contra de los españoles nacidos en Europa que habían derrocado al Virrey Español.

Pero lo que la historia oficial falla en mencionar es que la familia de Hidalgo era muy acaudalada y que fué educado en las mejores escuelas de México. Aprendió francés, lo cual le permitió leer las nuevas ideas de moda de los escritores de la ‘Ilustración’ Rousseau y Voltaire. Tal parece que adoptó varias de estas ideas, practicando un abiertamente libertino estilo de vida de fiestas y apuestas, mientras enseñaba a seminaristas gramática del Latín y las Artes –sin duda una precaria posición, aún para un bien conectado y ambicioso joven.

Asimismo, a diferencia del famosamente monógamo matrimonio de George Washington con la acaudalada viuda mayor de edad Martha Custis, el ‘Padre de México’ era un mujeriego. Manuela Ramos Pichardo tuvo dos de sus hijos. Bibiana Lucero tuvo uno. Después él vivió con María Manuela Herrera, procreando dos hijas con ella. Más tarde, procreó tres hijos más con Josefa Quintana. En total, Hidalgo reconoció ocho hijos ilegítimos.

A pesar de sus lucidas indiscreciones, las conexiones de la familia de Hidalgo y su natural inteligencia le sirvieron de mucho al principio. Para cuando tenía 39 años de edad, ya era decano del seminario. Sin embargo, dos años más tarde fué abruptamente destituido debido a varias transgresiones, incluyendo el manejo irregular de fondos. Compareció ante la Corte de La Inquisición aunque, por alguna razón –posiblemente su riqueza y conexiones familiares- la Corte no lo encontró culpable.

 

Hidalgo en El Campo

De forma vergonzosa, Hidalgo fue reasignado a trabajo de parroquia rural. Sin embargo, el trabajo de cura en el pequeño pueblo de Dolores no le atrajo, así que asignó la mayor parte de sus obligaciones sacerdotales a clérigos de menor rango, y se enfocó en administrar sus asuntos de negocios, incluyendo tres haciendas mexicanas compradas con préstamos que había obtenido de la Iglesia bajo términos favorables.

No obstante, no escuchamos mucho sobre esto en textos oficiales de la Historia de México, los cuales prefieren pintar a Hidalgo como un hombre interesado en las dificultades de los pobres en Dolores. Se nos dice que se dedicó casi exclusivamente al comercio, a intereses intelectuales y actividades humanitarias, y que su estudio de obras científicas, el cultivo de la uva y la cría del gusano de seda eran un esfuerzo altruista para promover actividades económicas para los pobres y la gente del campo en su área. El objetivo de Hidalgo, debemos creer, era hacer a los indios y mestizos más autodependientes y menos dependientes de las leyes económicas españolas. Los textos mexicanos tienen cuidado en denotar que Hidalgo era un igualitario que supuestamente abría las puertas de su casa a gente de todas las razas.

Por supuesto fallan en mencionar que tanto el cultivo de la uva como la cría del gusano de seda eran dos de los más codiciados cultivos comerciales de la época, contando con ganancias sumamente altas. Las fábricas de ladrillo de Hidalgo, operadas por gente del lugar, también eran actividades con fines de lucro. Toda esta actividad era sustentada por la riqueza personal de Hidalgo, y grandemente aumentada por los préstamos de la Iglesia obtenidos a privilegiadas y bajas tasas de interés.

Los textos mexicanos prefieren enfocarse en cómo las actividades de Hidalgo entraron en conflicto con políticas de gobierno diseñadas para proteger la agricultura e industria en España, y cómo la explotación española de ‘castas de raza mixta’ fomentaron resentimiento en Hidalgo. También escuchamos cómo las prácticas mercantiles españolas causaron miseria a los pueblos nativos, contra lo cual peleó Hidalgo.

De lo que no escuchamos es cómo cobraron los españoles los préstamos personales de Hidalgo.

El Camino a La Guerra

 

En 1810, el nuevo enviado de Napoleón, quien mantenía como rehén al Rey Fernando III, cambió las reglas en México. Uno de sus edictos para ahorrar dinero estableció que el Estado mexicano asumiera todos los préstamos que mantenía entonces la Iglesia. Teniendo al gobierno como el nuevo prestamista, todo préstamo concedido por la Iglesia a sus sacerdotes deberían ser pagados en su totalidad en un año a partir de la fecha.

Encontrándose sobre-hipotecado y con todos los intereses de sus negocios dependiendo de esos préstamos, Hidalgo enfrentaba la ruina personal.

Su respuesta fué ‘El Grito de Dolores’, convocando al pueblo a rebelarse contra los españoles nacidos en Europa, quienes habían derrocado al antiguo Virrey Español. Sin embargo, este evento, que desde entonces ha alcanzado un estatus casi de leyenda, no fué un grito del corazón no planeado o espontáneo.

La noche anterior, Hidalgo había persuadido a su hermano Mauricio, al igual que sus amigos Ignacio Allende y Mariano Abasolo, a ir con un número de hombres armados a obligar al alguacil de Dolores a dejar en libertad a sus presos. Estos 80 criminales fueron los primeros en apoyar a Hidalgo.

Allende, quien contaba con entrenamiento militar, fué hecho a un lado a favor de Hidalgo, cuyo liderazgo ‘sacerdotal’ le dió al movimiento insurgente un aspecto sobrenatural. Muchos pueblerinos creían que el mismo Fernando VII, quien se encontraba preso, les ordenaba lealtad a Hidalgo; la mayoría creía que el monarca se encontraba en la Nueva España dirigiendo personalmente la rebelión en contra de su propio gobierno –y que el Rey ordenaba que exterminaran a todos los españoles y dividieran su propiedad entre las masas. Historiadores modernos especulan que el enormemente inepto generalato de Hidalgo se mantuvo a flote gracias a la creencia de los indios en tal supuesta legitimidad religiosa, que llegó tan lejos como a esperar el regreso del Mesías.

 

A la mañana siguiente, en una Misa a la que asistieron alrededor de 300 feligreses, Hidalgo exhortó a la gente de su parroquia a dejar sus hogares y unirse a él en una rebelión contra el actual gobierno, en el nombre de su Rey. Su Grito fué cuidadosamente formulado, evitando críticas al catolicismo, a la monarquía y al orden social. Recibió una oleada de apoyo de intelectuales, de unos cuantos sacerdotes liberales y de numerosos indios y mestizos que se integraron en tales números que la guerra de Hidalgo rápidamente asumió el carácter de una rebelión indisciplinada en busca de venganza, rapiña y botín.

Lo Que Hicieron

El ejército de Hidalgo creció de 800 pobremente armados y desprovistos indios y mestizos, a más de 100,000 en sólo unos cuantos meses. Marcharon por la parte central de México atacando ranchos, pueblos y aldeas en la rica y densamente poblada provincia de Guanajuato. Pronto cayeron en el robo, pillaje y saqueo de los pueblos que capturaban. También comenzaron a torturar y a ejecutar prisioneros.

Hidalgo encabezó todo esto con una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe sujetada a una lanza, pero la incesante violencia perpetrada por este indisciplinado y dispar ejército causo fricción con Allende. A fines de septiembre de 1810, Allende intentó detener la violencia de la muchedumbre golpeando a los insurgentes con la parte plana de su espada. Esto causó una reprimenda de Hidalgo, acusando a Allende de ‘maltratar a la gente’.

Unos cuantos días después, el ejército de Hidalgo, armado con palos, piedras y machetes, atacó poblaciones españolas y criollas desarmadas que se encontraban escondidas en un granero y mataron a todos los que se encontraban adentro –cientos de hombres, mujeres y niños. Las protestas de Allende contra estos atroces crímenes fueron ignoradas, y un par de semanas después, en Acámbaro, Hidalgo fué ‘promovido’ a ‘Generalísimo’ y se le dió el título de ‘Su Serenísima Alteza’.

 

El nuevo elevado rango de Hidalgo fué proclamado en su uniforme azul con un collarín clerical y solapas rojas adornadas con plata y oro, y una gran imagen dorada de la Virgen de Guadalupe en su pecho. Su primer paso fué emitir proclamaciones en contra de los blancos, a quienes acusaba de arrogancia y despotismo, así como de esclavizar a aquéllos en Las Américas durante casi 300 años. Hidalgo quería “mandarlos de regreso a la tierra natal”.

La Iglesia Responde

¿Cómo respondió la Iglesia a uno de los suyos encabezando una enorme y racista muchedumbre, cuyo objetivo era asesinar y saquear? Primero, el Obispo electo de Michoacán Manuel Abad y Queipo, expidió un decreto de excomunión el 24 de septiembre de 1810. Cuando Hidalgo le obligó a rescindirlo, la misma Inquisición expidió un edicto de excomunión el 13 de octubre de 1810, condenando a Hidalgo como un sedicioso, apóstata y hereje.

Sin ser acobardado y hasta el momento sin ninguna oposición, Hidalgo permaneció en Valladolid y se preparó a avanzar y a entrar a la Ciudad de México. El canon de la catedral valientemente se dirigió a Hidalgo, rogándole que prometiera que las atrocidades de San Miguel, Celaya y Guanajuato no se repetirían. El canon fué parcialmente efectivo ya que la destrucción total de la ciudad fue evitada. Sin embargo, cuando se enfureció al encontrar la catedral cerrada con llave, Hidalgo encarceló a todos los españoles y saqueó la ciudad y las recaudaciones de la catedral antes de marcharse hacia la Ciudad de México.

El Golpe de La Realidad

Las tropas de Hidalgo primero pelearon contra las fuerzas realistas en el camino en la Batalla del Monte de Las Cruces, obligándolos a retirarse –pero no sin que antes los entrenados soldados realistas causaran las primeras grandes bajas que el ejército de Hidalgo había sufrido. Hubo algunas deserciones, pero conforme se acercaban a la Ciudad de México, Hidalgo todavía contaba con unos 100,000 insurgentes, que sobrepasaban en número a las fuerzas realistas.

Sin embargo, los indios y las castas del Valle de México habían sido prevenidos de las despiadadas tropas de Hidalgo, así que los encontró oponiéndose a él tanto como los criollos y los blancos. Todos ellos estaban protegidos por tropas entrenadas. En lo que ahora es el barrio de Cuajimalpa en la Ciudad de México, Hidalgo dudó, decidió alejarse de la Ciudad de México y se dirigió a Guadalajara.

A este punto, sus insurgentes comenzaron a desertar en grandes números. En unas cuantas millas, el ejército de Hidalgo se había reducido a 40,000 hombres. Cuando el General Félix Calleja atacó a las fuerzas de Hidalgo, las derrotó fácilmente el 7 de noviembre de 1810. Allende se retiró, llevando las tropas bajo su mando a Guanajuato en vez de Guadalajara. Hidalgo llegó a Guadalajara el 26 de noviembre con solamente 7,000 pobremente armados hombres.

Hidalgo El Alcalde

Al principio, Hidalgo ocupó la ciudad con el apoyo de la clase baja basado en su promesa de poner fin a la esclavitud, a los tributos y a los impuestos sobre alcohol y productos de tabaco. Como autonombrado Alcalde de Guadalajara, Hidalgo pasó el siguiente mes expidiendo decretos y publicando un periódico revolucionario. Durante este período, la violencia insurgente escalaba en Guadalajara. Los ciudadanos eran aprehendidos y ejecutados, con los insurgentes teniendo como objetivo las propiedades de criollos y españoles, sin importar su afiliación política. Mientras tanto, el ejército realista había forzado a Allende a huir a Guadalajara, donde una vez más expresó su objeción a la violencia insurgente. Sin embargo, Hidalgo, queriendo permanecer en buenos términos con su propio ejército, le permitió cometer tanta rapiña y saqueo como deseara.

En respuesta, el Obispo Manuel Abad y Queipo excomulgó a todos los seguidores de Hidalgo en la víspera de Navidad (textos de la Historia de México cínicamente relatan que el Obispo “alegaba ‘sacrilegios’ y supuesto maltrato a sacerdotes.”).

Curiosamente, la Inquisición proclamó un detallado edicto de herejía contra Hidalgo, con cargos (casi definitivamente ciertos) de haber predicado la negación del castigo al pecado, la autenticidad de la Biblia, la perpetua virginidad de María, la existencia del infierno y la Presencia Real en La Eucaristía –además de denunciar a Papas y al mando de la Iglesia.

No obstante, el edicto de la Inquisición llevaba peso –temeroso de perder el apoyo de su ejército, Hidalgo respondió que él nunca se había apartado de la doctrina de la Iglesia en el más mínimo grado.

 

Afuera de esta iglesia en la Hacienda de Pabellón, el 25 de enero de 1811, Allende y los otros líderes insurgentes despojaron a Hidalgo del mando militar, culpándolo de sus derrotas.

El Juego Se Termina

Las fuerzas Realistas marcharon a Guadalajara y totalmente derrotaron a las fuerzas de Hidalgo con una bien entrenada fuerza menos del diez por ciento en número que la plebe bajo el incierto mando de Hidalgo. Una vez más, sus hombres lo abandonaron, obligando a Hidalgo a huir.

 

Lo que quedó del insurgente ‘Ejército de Las Américas’, se trasladó al norte por desoladas áreas montañosas, esperando llegar a los Estados Unidos en busca de apoyo. Sin embargo, Hidalgo se dió por vencido y, en Saltillo, públicamente renunció a su puesto militar, orgullosamente rechazando un indulto ofrecido a cambio de rendirse. Poco tiempo después, él y sus seguidores fueron traicionados y capturados.

Como sacerdote, Hidalgo no estaba sujeto de forma inmediata a la autoridad civil, por lo que fué entregado al Obispo de Durango, quien lo expulsó del sacerdocio y lo excomulgó el 27 de Julio de 1811. Fué entonces encontrado culpable de traición por una corte militar, y ejecutado.

En su ejecución, Hidalgo mantuvo su acostumbrada arrogancia, proféticamente diciendo a sus verdugos: “Aunque yo muera, seré recordado por siempre; todos ustedes pronto serán olvidados.” Su cuerpo, junto con los cuerpos de Allende, Aldama y José Mariano Jiménez, fueron decapitados, y las cabezas fueron expuestas en las cuatro esquinas de la Alhóndiga de Granaditas en Guanajuato. Las cabezas permanecieron ahí durante diez años hasta el final de la Guerra de Independencia de México, para servir como advertencia a otros insurgentes.

El cuerpo sin cabeza de Hidalgo primero fué enterrado en la Iglesia de San Francisco en Chihuahua, y después trasladado a la Ciudad de México en 1824, donde está sepultado debajo del Monumento a La Independencia, ‘El Ángel’, en la Ciudad de México, junto con los cuerpos de los otros héroes de la insurgencia.

El Monumento corona una glorieta de tráfico.

La Rehabilitación de Hidalgo

Tal monumental falla, responsable de extensa muerte, mutilación y desolación, parecería una extraña elección para el papel de paterfamilias (jefe de familia) de la República Mexicana. Entonces ¿cómo se explica esto?

En primera, pocos mexicanos conocen esta versión de los hechos. La política del siglo veinte se ha asegurado cuidadosamente de que una versión heroica de Hidalgo como un hombre del pueblo y mártir por la libertad se haya institucionalizado tanto en las escuelas como en un día festivo; cada año, en la noche del 15 de septiembre, el Presidente de México suena la campana del Palacio Nacional en la Ciudad de México y repite un grito de patriotismo –un ‘Grito Mexicano’ basado en el ‘Grito de Dolores’- con los nombres de estos héroes de la Guerra de Independencia de México, finalizando con el grito de “¡Viva México!” tres veces desde el balcón del palacio en la Plaza de la Constitución. Cada año, los presidentes suenan la campana y ondean la bandera mexicana, una banda militar toca el Himno Nacional Mexicano, y medio millón de espectadores de todo México y turistas aclaman a un hombre de quien muy poco saben.